Los Mossos d’Esquadra detuvieron hace unos días a dos trabajadoras de un bingo de Barcelona por estafar 40.000 Euros tras apropiarse repetidamente del dinero de premios inexistentes que las mismas detenidas generaban.
Las dos detenidas son Ilse Izmenia D.G., de 34 años de edad, paraguaya y con domicilio en la localidad de Esplugues de Llobregat y Vanessa L.M., de 24 años de edad, y nacionalidad ecuatoriana y con domicilio en Barcelona.
La investigación dio comienzo el 31 de Julio tras la denuncia del propietario del bingo implicado después de detectar la presunta estafa. Los Mossos d’Esquadra iniciaron la investigación y tras varios meses pudieron comprobar que dos empleadas estaban presuntamente relacionadas con esos hechos y se procedió a su detención.
Las dos detenidas eran las encargadas de la supervisión de los premios que otorgaba una máquina de ruleta electrónica. Cuando dicha máquina otorgaba premios superiores a los 360 Euros, las detenidas tenían que solicitar el dinero del premio a los responsables encargados de la caja del bingo.
El procedimiento que seguían las dos empleadas del bingo era generar premios inexistentes y apropiarse del dinero o bien solicitar a la caja más dinero del que marcaba el premio de la ruleta, quedándose con la diferencia.
Gracias a este procedimiento fraudulento, se apropiaron de por lo menos 40.000 Euros, aunque según los responsables de la investigación, la cifra podría aumentar hasta los 200.000 Euros, ya que las dos mujeres detenidas trabajaban en otras salas de juego de Barcelona.
Debido a esto, los responsables de las salas donde las dos detenidas trabajaban, están llevando a cabo auditorias para comprobar si ellos también han sido víctimas de la estafa. Además, los Mossos d’Esquadra no descartan que se produzcan nuevas detenciones relacionadas con este caso.
Tras ser detenidas y prestar declaración ante el juez, quedaron en libertad con cargos y les fueron retiradas las credenciales que les habilitaban para poder trabajar en salas de juego. Días después, las detenidas acudieron a la comisaría de policía para intentar recuperar dichas credenciales y los agentes las pusieron a disposición judicial.









