Todo el mundo piensa que en tiempos de crisis la gente acude en masa a las salas de juego para intentar dar un giro a su situación económica de una forma rápida y sencilla. Nada más lejos de la realidad, las estimaciones calculan que se produzca una caída del 16% en el sector.
Durante la reunión de la Confederación Española de Organizaciones de Empresarios del Juego del Bingo celebrada en Logroño, el presidente, Javier Franch, declaró: “la crisis la tomamos como todo el mundo, pero hay que tener en cuenta que el bingo agrupa dos componentes, el de juego y el de ocio”.
Félix Escobés, presidente de la confederación en La Rioja declaró: “se necesita un personal fijo, por lo que la bajada de ventas es un riesgo grande. La crisis es real, pero en gran medida es algo mental, la gente se está volviendo más conservadora, aunque en su vida diaria apenas haya habido cambios”.
Para contrarrestar la actual situación, los empresarios deben apostar por la diversificación. “Se pueden ofrecer nuevos juegos, como las máquinas de bingo, pero también distintas formas de jugar dentro de la propia sala: podemos dar una prima, que haya bingos ínter conexionados que puedan dar mayores premios y otras iniciativas para atraer a nuevos clientes, porque nuestro público está envejecido”.









